5. Capilla de San José




5. Capilla
de San José
La Capilla de San José, situada a los pies de la nave de la epístola, fue patrocinada por la cofradía de carpinteros, que integraba diversos gremios como escultores, carpinteros, albañiles, carreteros y cuberos. En 1625, el cabildo de Santa María concedió permiso a esta cofradía para construir la capilla. En 1633 se colocó un retablo, que fue sustituido en el siglo XVIII por el actual, y unos años más tarde se construyó la impresionante portada.
La portada se asienta sobre dos pedestales realizados en alabastro de Fuentes de Jiloca, piedra negra de Calatorao y jaspe de Ricla, materiales que lucen las armas de la cofradía. Sobre cada pedestal, parejas de ángeles sostienen columnas salomónicas con fustes decorados con ramas de hoja de parra y uvas, que a su vez sostienen un entablamento que genera un espacio a modo de tímpano en el ápice del arco de acceso. Este espacio está decorado con una pintura mural en grisalla que muestra a dos ángeles sosteniendo una filacteria con el texto: «A DEVOCIÓN DE SAN JOSÉ FIRMADO RAFAEL BLASCO PINTOR, AÑO – 1864». Entre los ángeles, una cartela oval rodeada de flores exhibe varias herramientas de carpintero y la vara florida de San José, el padre nutricio de Cristo.
Rafael Blasco no solo pintó la portada, sino también el interior de la capilla. En las pechinas y en la cúpula ciega, los ángeles representados portan herramientas de carpintero, reflejando la devoción del gremio por su patrón. La capilla está presidida por un retablo rococó de madera dorada y policromada, que se articula en un banco, un cuerpo central flanqueado por dos columnas corintias y un ático. En el cuerpo central, enmarcado por cortinones recogidos a modo de telón, un panel en relieve muestra a San José moribundo, tendido en un lecho, en compañía de Jesús y de la Virgen María que, enjugando sus lágrimas, toma la mano de su marido. A los pies de la cama, un ángel endulza el tránsito de San José con una taza de chocolate y un bizcocho bilbilitano, y en primer plano se ven herramientas de carpintero, que también aparecen representadas en el banco del retablo y en la puerta que daba acceso a la antigua sacristía de la capilla.
A los lados del cuerpo central, en bulto redondo, se encuentran las figuras de Santa Ana y San Sebastián. En el ático, Dios Padre bendiciendo está rodeado de nubes, rayos de luz materializados, cabezas de querubines y dos ángeles que portan la vara de San José y una palma.