Judería de Calatayud



Segundo barrio judío de Aragón
En la parte más elevada y fortificada de Calatayud, bajo la protección del imponente castillo de Doña Martina —también conocido como castillo de la Judería—, se extiende uno de los conjuntos hebraicos más significativos de la Corona de Aragón. La judería bilbilitana, de realengo y segunda en importancia tras la de Zaragoza, constituye un testimonio excepcional de la rica herencia sefardí aragonesa.
Este histórico barrio se articula en torno a una vía principal que arranca desde la plaza de San Andrés, desplegándose a través de una fascinante red de callejuelas estrechas y serpenteantes que conservan la esencia del urbanismo medieval. Sus variadas viviendas, adaptadas a la abrupta topografía del cerro, se conectan mediante un complejo sistema de puertas y trenques que evidencian la estructura defensiva y comunitaria del asentamiento hebreo.
La vida religiosa y cultural de la aljama se concentraba en tres sinagogas principales: la sinagoga mayor, que funcionaba como epicentro de las reuniones comunitarias y contaba con un prestigioso maestro; la sinagoga menor; y aquella erigida bajo el mecenazgo de Juce Abencabra. Estas tres estructuras sagradas fueron reconstruidas o reformadas a finales del siglo XIV con la maestría de artesanos mudéjares, creando un singular ejemplo de sincretismo arquitectónico.
Tras el edicto de expulsión de 1492, la sinagoga mayor fue reconvertida en iglesia cristiana bajo la advocación de Santa Catalina de Siena, perviviendo en la actualidad como la Ermita de Consolación, donde aún pueden apreciarse vestigios de su pasado hebraico.